lunes

el intento

conozco esa mirada opaca

alguien que estuvo muerto un par de días

y se escabulle en los recovecos del metro

huye de la vida, se despega del suelo

mientras 

gasto toda mi fuerza en enterrar tus pertenencias 

-pero me quedó un tatuaje-

cavo tan profundo que se abre la tierra

surge una herida

siento el fuego de los puentes y la sangre que brota

surge una nueva flor.

ni el océano me separa; el presagio me aterra

más

-o menos-

estás en todos lados 

y ya no quiero verte.